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ELKAN, VINOS EN LATA

“Hay que entregar a los consumidores la comodidad que ellos necesitan”

En el año 2007 Néstor Manríquez  y  Jorge Ossandon  decidieron  poner en práctica una idea que habían estado madurando desde hacía ya un tiempo: Vender vino en lata.

Éste es un producto que ya se conocía en mercados como el australiano, sudafricano y estadounidense y, desde hace alrededor de un año, es posible encontrarlo también en el mercado argentino. Sin embargo, en total no existen más de seis productores a nivel mundial. A lo anterior se le suma el desconocimiento  y aceptación  del concepto a nivel nacional.

Ossandon y su socio son una empresa pequeña, por lo que tenían sumamente claro que para competir debían ser tremendamente innovadores. Para comenzar hicieron una serie de estudios desde mediados del año 2006, los cuales estuvieron a cargo de la actual enóloga de la empresa, Carolina Vásquez. Los temas de estos estudios fueron el vino, los procesos productivos y, principalmente,  el envase. Sobre este último punto se estudió el liner que se usa entro de las latas, se desarrolló el recubrimiento interior adaptado al pH del  vino junto a la empresa Rexman  y se concluyó en base a los estudios que el vino tendría una duración de dos años luego de ser enlatado, por lo que debía ser consumido durante ese tiempo.

Además de las investigaciones sobre la composición y envasado del producto, se realizaron algunos focus groups para ver como reaccionarían los consumidores ante la innovación presentada, obteniéndose dos resultados: Al principio se observó la sorpresa por parte de los consumidores quienes no estaban acostumbrados a la mezcla de conceptos tan distintos como el vino y la lata, definiendo en general al producto como novedoso y llamativo. En segundo lugar se observa la desaparición de las dudas respecto a la calidad del producto al momento de probarlo.

Una vez que se reunieron todos los resultados de los estudios y luego de arrendar una máquina de envasado a largo plazo para enlatar el vino se inició el proceso productivo, enlatándose las cepas Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc, y Rosé en la categoría reserva en la planta ubicada en Quilicura. Para el año 2008 se espera  comenzar a enlatar Carmenere.

Para el desarrollo del producto se necesitó una inversión inicial total de  50 millones de pesos, que se financió con aportes de los dueños así como con  un premio a la innovación por parte de CORFO. Se piensa seguir postulando  a los distintos instrumentos de fomento del gobierno, ya que son una herramienta disponible y muy útil. Aunque es un proceso largo y burocrático, ha resultado bien gracias a la novedad del producto.
La empresa cuenta con proveedores asociados. Todos son del Valle del Maule. Una enóloga certifica la calidad de los viñedos y   se compra la uva. Se cuenta con bodegas propias, pero no se vinifica. Se supervisa, eso sí, todo el proceso incluso el añejado en barricas de roble. Se tiene una relación estable con los proveedores, aunque se busca siempre un buen precio y la mejor calidad.

Estos vinos se venden bajo la marca Elkan, en cuyo diseño de imagen y creación de nombre fueron asesorados por una empresa externa. continuar leyendo

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